jueves, 25 de abril de 2013

Pisto manchego con huevo especial

Hola urraquit@s!

Hoy os traigo un plato muy típico de La Mancha aunque yo creo que, con algunas variantes, se hace en casi toda España.

Así que animaos, no puede faltar en vuestro librillo de cocina. No es nada difícil ni engorroso y es un plato muy sano y rico.

Esta vez lo he acompañada con un huevo escalfado, pero con un toque especial para hacer algo un poquito más original que el típico huevo frito (que también está buenísimo). Se lo he copiado a Julius, que tiene un programa en Canal Cocina que me encanta, os lo recomiendo 100%. El programa en cuestión se llama Los 22 minutos de Julius, es muy divertido y hace platos fáciles y rápidos. Desconozco ahora mismo si tiene algún blog o página web.




Bueno, empezamos pues...





Ingredientes para el pisto (4 personas):

  • 3 pimientos verdes.
  • 2 pimientos rojos.
  • 1 calabacín mediano.
  • 1 bote de tomate troceado.
  • 1 cebolla grande.
  • 3 dientes de ajo.
  • 5 cucharadas de aceite de oliva.
  • 2 cucharaditas de azúcar.
  • Sal y pimienta.




Ingredientes para los huevos (4 unidades):

  • 4 huevos.
  • Pimentón.
  • Sal.











Preparación:

Primero lavamos bien las verduras y las picamos en dados no muy pequeños pero tampoco muy grandes. Esto va en gustos pero tened en cuenta que cuanto más grandes los hagáis más tardará en hacerse.



La cebolla a mi me gusta cortarla en juliana.


Separad las verduras en diferentes platos como aparece en las imágenes, ya que cada una tiene su punto de cocción y no se pueden echar todas juntas.







Ponemos en una sartén que sea más bien grande el aceite y añadimos el ajo y la cebolla. Echamos sal, ponemos a fuego medio-bajo (4/12) y tapamos.


Cuando empiece a hacerse un poquito (unos 10 minutos), añadimos el pimiento verde y el rojo y volvemos a tapar.

Después de unos 10 minutitos, añadimos el calabacín y tapamos.







Lo dejamos unos 25 minutos, subiendo un pelín el fuego (5/12) removiendo de vez en cuando para que no se agarre.



Cuando esté todo pochadito es la hora de añadir el tomate troceado o triturado. Si lo preferís podéis hacerlo con 3 o 4 tomates naturales bien maduros, pero yo es que en esta época no encontré ninguno bien maduro. También podéis echarle tomate frito si no os gusta eso de encontrar algún tropezón del tomate pero no es el mismo sabor, no os lo recomiendo.


Ahora hay que poner el azúcar (2 cucharaditas por un bote de tomate) y echamos sal y pimienta al gusto.


Destapamos, nos interesa que se evapore el agua del tomate para que coja consistencia. Así que, subimos el  fuego otro poquito pero sin llegar nunca al máximo (8/12).
Dejamos otros 20 minutos removiendo a menudo.

El secreto del pisto es que se tiene que hacer a fuego lento, no podéis ir deprisa con ninguno de los pasos o sabrá a verdura cruda


Mientras, vamos haciendo los huevos.

Ponemos agua a hervir en un cazo.

Se pueden hacer echándolos directamente en agua hirviendo, como los grandes cocineros, pero a mi se me da un poco mal y acabo haciendo un revuelto dentro del agua.




Cortamos unos trozos de papel film y los colocamos sobre un cuenco o una taza haciendo un hollito.






Ponemos el huevo crudo ahí y le echamos un poquito de sal y pimentón. 





Lo cerramos haciendo una especie de saquito bien, con una cuerda (o con los cierres del pan de molde, en mi caso).








Una vez hechos los saquitos, los metemos en el agua y los dejamos unos 2-3 minutos. 






Lo sacamos y cuando enfríe un poco lo desmoldamos con ayuda de una cuchara.




Es hora de emplatar. Pon el pisto en cada plato y coloca el huevo por encima, dale dos cortes al huevo para que se abra y caiga la yema.




El huevo así está buenísimo porque el pimentón le da muy buen sabor y además engorda menos que el huevo frito, ya que no lleva aceite.















Un besazo y buen provecho! ;)






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